

Teatro Romano de Málaga: su historia, visita y todo lo que debes saber
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ToggleTeatro Romano de Málaga: el monumento que cuenta dos mil años de historia de la ciudad
Hace dos mil años ocupas uno de los asientos de piedra del graderío. Frente a ti, actores con máscaras interpretan una comedia latina mientras, a pocos metros, el puerto de Malaca recibe mercancías llegadas de todo el Mediterráneo. El murmullo del público llena el teatro. Hoy el paisaje ha cambiado, pero si observas con atención, las mismas piedras siguen contando aquella historia.
Hay pocos lugares en Málaga capaces de resumir, en apenas unos metros, más de veinte siglos de historia.
El Teatro Romano de Málaga, situado a los pies de la Alcazaba, no es únicamente el monumento conservado más antiguo de la ciudad. Es el escenario donde convivieron romanos, musulmanes y cristianos, un espacio que permaneció oculto durante siglos y que hoy vuelve a convertirse en uno de los grandes símbolos del patrimonio malagueño.
Quien lo visita no solo contempla un teatro construido hace casi dos mil años; descubre cómo ha evolucionado una de las ciudades más antiguas de Europa.
Por eso, el Teatro Romano constituye una de las paradas imprescindibles en nuestros tours por Málaga, donde cada piedra ayuda a comprender la extraordinaria historia de la ciudad.
El abandono del Teatro
Desde el Siglo III D.C. el Teatro Romano cae en desuso en cuanto a su función pública y como lugar de espectáculo.
Durante los siglos pertenecientes al legado musulmán, los regentes espolearon materiales y decoraciones corintias para adaptarlo a la Alcazaba como elementos decorativos, y el uso del teatro estaba destinado a otro tipo de funciones.
Más tarde, el Cristianismo dejaba su uso en un stand by, eliminando todo rastro de costumbres romanas, pero se dejó en pie bajo el capítulo LXII de la Lex Flavia Malacitana que prohibía derribar este tipo de templos.
Por culminar su entierro, varios desbordes del Arroyo Calvario terminarían de sepultar el recinto, llevándolo al olvido.
Descubrimiento del Teatro Romano de Málaga
En 1951, durante las obras del Palacio de Archivos, Bibliotecas y Museos que tenía lugar en plena Calle Alcazabilla, justo en la zona de la scanea o escenario del Teatro Romano, se produce el hallazgo de los primeros restos.
Se encontró el graderío de la cávea y el aditus maximus, para quienes no sabemos Latín, el pasadizo que desemboca a la Orchestra y la zona baja donde se sentaban las castas más altas.
En 1994 se procede al derribo del edificio del archivo y en años posteriores se procede a terminar las mejoras proyectadas a mediados del Siglo XX por Don Juan Temboury y Sorolla Pons, con la rehabilitación de las escalinatas, la aplicación de materiales distintos para la zona alta de la cávea, y en 2002, procediendo a la instalación de la pasarela que lleva a la scanea y al proscaenium, desde la cual se pueden ver las piletas de Garum que son seña de la ciudad.
Hoy en día el Teatro Romano se puede visitar de forma gratuita, accediendo, o bien desde La Alcazaba a la cávea, o bien desde el centro de Interpretación de este, donde puedes ver restos históricos, así como documentos de su rehabilitación.
En nuestra Ruta por la Historia de Málaga te contamos estas y muchas cosas del recinto al principio de nuestra visita guiada, la cual comienza en Calle Alcazabilla.
El origen del Teatro Romano: cuando Malaka formaba parte del Imperio romano
La historia del teatro comienza durante el gobierno del emperador Augusto, a finales del siglo I a. C. y comienzos del siglo I d. C., una época en la que la ciudad romana de Malaca vivía uno de sus momentos de mayor prosperidad gracias al comercio marítimo.
Siguiendo la tradición arquitectónica heredada de los teatros griegos, el edificio se construyó aprovechando la ladera natural del monte sobre el que siglos más tarde se levantaría la Alcazaba.
Esta disposición permitía obtener una acústica extraordinaria sin necesidad de grandes estructuras artificiales, además de integrarse perfectamente en el paisaje.
Durante los dos primeros siglos de nuestra era, diversos mecenas financiaron ampliaciones y mejoras decorativas, una práctica habitual en el mundo romano mediante la que las familias más influyentes reforzaban su prestigio político y social.
Aunque el teatro no alcanzaba las dimensiones de otros grandes edificios del Imperio, reflejaba la importancia que había adquirido Malaca como puerto estratégico del Mediterráneo occidental.
Un edificio construido con materiales llegados de todo el Mediterráneo
Uno de los aspectos menos conocidos del Teatro Romano es el origen de los materiales utilizados en su construcción.
Las zonas más nobles del graderío estaban revestidas con mármoles procedentes de lugares tan diversos como el Peloponeso, Egipto, Almería o Alicante, mientras que buena parte de la piedra caliza empleada en la estructura parece proceder de antiguas canteras situadas en la actual Torremolinos.
Estos materiales hablan por sí solos del intenso comercio marítimo que mantenía Malaca con numerosos puertos del Mediterráneo.
Cada bloque de piedra constituye una prueba de la riqueza económica que alcanzó la ciudad durante la época romana.
El redescubrimiento del Teatro Romano
Con el paso del tiempo, el Teatro Romano fue desapareciendo poco a poco bajo tierra.
Las sucesivas construcciones levantadas sobre él y los sedimentos arrastrados por las crecidas del antiguo Arroyo Calvario terminaron ocultándolo casi por completo.
Durante siglos, muy pocos sospechaban que bajo la calle Alcazabilla permanecía enterrado uno de los edificios públicos más importantes de la antigua ciudad rom
La historia dio un giro inesperado en 1951.
Mientras se construía el antiguo Palacio de Archivos, Bibliotecas y Museos, los trabajos sacaron a la luz los primeros restos del teatro.
El hallazgo permitió identificar parte del graderío, el aditus maximus —el gran pasillo de acceso a la orchestra— y diferentes estructuras pertenecientes al escenario.
Sin embargo, todavía pasarían varias décadas hasta que el edificio pudiera recuperarse completamente.
En 1994 comenzó el derribo del inmueble moderno que ocupaba parte del yacimiento, permitiendo continuar las excavaciones y ejecutar el ambicioso proyecto de restauración que hoy puede contemplarse.
Gracias al trabajo iniciado décadas antes por figuras como Juan Temboury y continuado por numerosos arqueólogos y restauradores, el Teatro Romano recuperó gran parte de su aspecto original.
¿Qué puede verse hoy durante la visita?
Actualmente, el Teatro Romano permite comprender perfectamente cómo se organizaban este tipo de edificios destinados al espectáculo.
Durante el recorrido pueden distinguirse:
La cávea, donde se distribuían los espectadores según su posición social.
La orchestra, reservada a las autoridades y personajes más destacados.
El proscaenium y la scaena, donde se desarrollaban las representaciones teatrales.
Restos de antiguas instalaciones relacionadas con la industria del garum, la famosa salsa de pescado que convirtió a Malaca en un importante centro comercial del Imperio.
Todo ello convierte la visita en una auténtica lección de arqueología al aire libre.
¿Por qué visitar el Teatro Romano con un guía?
A simple vista, el Teatro Romano impresiona por su antigüedad.
Pero cuando un guía explica cómo funcionaban las representaciones, por qué las primeras filas estaban reservadas a la élite o cómo muchas de sus columnas acabaron formando parte de la Alcazaba, el monumento adquiere una dimensión completamente diferente.
En nuestros tours por Málaga, el Teatro Romano constituye una de las primeras paradas porque permite comprender el origen de la ciudad y cómo cada civilización fue construyendo sobre la anterior.
Después, el recorrido continúa por la Alcazaba, la Catedral y el centro histórico, completando un viaje de más de tres mil años en apenas unas horas.
El Centro de Interpretación
Antes o después de recorrer el teatro, merece la pena visitar el Centro de Interpretación del Teatro Romano, situado junto al monumento.
La exposición ayuda a comprender cómo era la vida cotidiana en la Malaca romana, explica el proceso de excavación arqueológica y muestra numerosas piezas originales encontradas durante las intervenciones realizadas en el yacimiento.
Es una excelente introducción para contextualizar la visita.
Uno de los grandes atractivos del Teatro Romano de Málaga es que la visita es gratuita.
El acceso puede realizarse desde el Centro de Interpretación o como parte del recorrido por la Alcazaba.
Antes de la visita conviene consultar los horarios actualizados, ya que pueden variar según la época del año o la celebración de actividades culturales.
Preguntas frecuentes sobre el Teatro Romano de Málaga
¿Merece la pena visitar el Teatro Romano de Málaga?
Sin ninguna duda.
No solo porque sea el monumento romano más importante de la ciudad, sino porque representa como pocos lugares la continuidad histórica de Málaga.
Romanos, musulmanes y cristianos dejaron aquí su huella, convirtiendo este espacio en una auténtica cápsula del tiempo.
Es una visita breve, gratuita y perfectamente integrada en cualquier recorrido por el centro histórico, lo que la convierte en una parada imprescindible para entender la verdadera historia de Málaga.
¿Cuándo se construyó el Teatro Romano de Málaga?
Fue construido durante el mandato del emperador Augusto, entre finales del siglo I a. C. y comienzos del siglo I d. C., cuando Malaca formaba parte del Imperio romano.
¿Por qué estuvo enterrado durante tantos siglos?
Tras caer en desuso, el teatro fue reutilizado parcialmente durante la época islámica y posteriormente quedó sepultado por nuevas construcciones y por los sedimentos arrastrados por el antiguo Arroyo Calvario.
¿La entrada al Teatro Romano es gratuita?
Sí. Tanto el acceso al monumento como al Centro de Interpretación son gratuitos.
¿Qué relación tiene con la Alcazaba?
La Alcazaba fue construida siglos después sobre la misma ladera y reutilizó numerosos materiales procedentes del antiguo teatro, una práctica muy habitual en la arquitectura medieval.
Carlos Romero, Guía oficial de Málaga a toda costa
Los contenidos de Málaga a Toda Costa están elaborados y revisados por Carlos Romero, profesional del sector turístico, guía oficial de Andalucía (GT/06088) y titulado en Información y Comercialización Turísticas.
Su conocimiento del destino se basa en experiencia sobre el terreno, visitas continuas a lugares turísticos, contacto directo con el sector y revisión de información oficial para ofrecer contenido útil, actualizado y contrastado sobre Málaga y la Costa del Sol.



