

El boom turístico de la Costa del Sol
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Contenido elaborado y revisado por Carlos Romero. Guía oficial de turismo acreditado por la Junta de Andalucía (GT-06/088). Información revisada y actualizada el 19 de mayo de 2026.
Así cambiaron Málaga, Marbella y Torremolinos en los años 60 y 70
Hoy es difícil poder imaginar la Costa del Sol sin los paseos marítimos, los hoteles, sus chiringuitos o visitantes llegados de medio mundo. Sin embargo, antes de la década de los 60, gran parte del litoral malagueño estaba formado por pequeños pueblos marineros donde la pesca y la agricultura marcaban su ritmo de vida.
El boom turístico de la Costa del Sol transformó por completo la realidad vivida hasta entonces. En apenas dos décadas, Málaga pasó de ser un destino prácticamente desconocido a convertirse en uno de los grandes referentes turísticos de Europa. Marbella comenzó a atraer aristócratas y celebridades internacionales, mientras Torremolinos en los años 60 y 70 se convirtió en símbolo de modernidad, ocio y libertad.
Pero, ¿cómo ocurrió esta transformación? ¿Qué convirtió a la Costa del Sol en el lugar donde todo el mundo quería vivir y pasar sus vacaciones?
La Costa del Sol antes del turismo masivo
Antes del desarrollo turístico, la provincia de Málaga vivía principalmente de actividades tradicionales como la pesca. La costa estaba llena de pequeñas localidades pesqueras y agrícolas, muy alejadas del ambiente internacional que hoy caracteriza al litoral, donde, a veces, no había ni tramos de tendido eléctrico en las pedanías.
Uno de los primeros pasos hacia un modelo turístico llegó en 1925, con la inauguración de los Baños del Carmen en Málaga capital. Este espacio de ocio junto al mar comenzó a atraer a una burguesía local descendientes de la industrialización del Siglo XIX, que veía la playa como un lugar para descansar y socializar.
La llegada de la Guerra Civil frenó cualquier posibilidad de crecimiento. Sin embargo, durante los años 50 comenzaron a surgir nuevas figuras que entendieron el enorme potencial del clima de Málaga, sus hermosas playas y su ubicación estratégica.

Los pioneros del turismo en Marbella
No se puede hablar del origen del turismo en la Costa del Sol sin hablar de Marbella.
Uno de los grandes impulsores fue Ricardo Soriano, marqués de Ivanrey, que presta su nombre a la avenida principal, quien empezó a adquirir terrenos en una Marbella todavía rural y poco desarrollada. Su visión sentó las bases de lo que más tarde transformaría su sobrino, el príncipe Alfonso de Hohenlohe.
Hohenlohe fue un visionario que entendió antes que muchos que Marbella podía convertirse en un destino exclusivo para la alta sociedad internacional. En 1954 impulsó el mítico Marbella Club Hotel, un local que pronto comenzó a atraer a aristócratas, empresarios y rostros conocidos de la época.
A partir de ahí comenzaron a llegar nombres tan internacionales como Brigitte Bardot, Roger Vadim, Kirk Douglas, consolidando la imagen glamourosa de Marbella y posicionando la Costa del Sol fuera de España.

Torremolinos en los años 60 y 70: el epicentro del boom turístico
Si Marbella representaba el lujo, Torremolinos en los años 60 y 70 simbolizaba algo distinto: modernidad, diversión y apertura al mundo.
La construcción del emblemático Hotel Pez Espada, por Moreno y Jáuregu, einaugurado en 1959, marcó un antes y un después. El hotel se convirtió rápidamente en punto de encuentro de celebridades internacionales y ayudó a situar a Torremolinos en el mapa mundial del turismo.
Por sus salones y playas pasaron figuras como Ava Gardner, Frank Sinatra, Kirk Douglas o Sofía Loren, alimentando la fama de un municipio que empezaba a vivir un crecimiento vertiginoso.
A diferencia de otros destinos, Torremolinos no solo ofrecía sol y playa. También ofrecía algo difícil de encontrar en la España de aquella época: sensación de libertad.
En plena dictadura franquista, sus bares, salas de fiesta y terrazas reunían a turistas europeos, artistas, bohemios, músicos y jóvenes que buscaban un ambiente más abierto y cosmopolita.
Era el tiempo de los guateques, los tablaos flamencos, las primeras discotecas y la música internacional llegando desde Europa y las bases militares estadounidenses instaladas en Andalucía.
La imagen de las “suecas” tomando el sol, los bikinis, aunque no todas venían de Suecia, sino que se le atribuía el gentilicio por su cabello dorado, la música moderna o las largas noches de fiesta ayudaron a construir un imaginario colectivo que convirtió a la Costa del Sol en el destino soñado de millones de personas.

El boom turístico de la Costa del Sol: una revolución económica y social
Durante los años 60, España comenzaba a abrirse económicamente al exterior y el turismo se convirtió en uno de los motores principales de nuestro país.
El aeropuerto de Málaga recibía cada vez más vuelos internacionales, dejando de ser una pista de tierra y de corte militar ,y la llegada masiva de turistas transformó completamente la provincia.
Donde antes había casas bajas y caminos de tierra comenzaron a levantarse hoteles, apartamentos, restaurantes y urbanizaciones. Muchos pescadores abandonaron su duro trabajo en el mar para trabajar en hoteles, bares o empresas turísticas. Familias enteras encontraron nuevas oportunidades económicas ligadas al turismo.
La Costa del Sol dejó de ser un territorio desconocido para convertirse en un escaparate internacional de ocio, buen clima y hospitalidad.
Sin embargo, esta transformación no fue solo económica sino que cambió las costumbres, la moda, la gastronomía e incluso la forma de ver y vivir la vida.
Mientras gran parte de España vivía bajo normas sociales muy rígidas, algunos rincones de la Costa del Sol parecían mirar ya hacia Europa.
Puerto Banús y la Marbella del glamour internacional
La década de los 70 consolidó el prestigio internacional de Marbella.
La inauguración de Puerto Banús en 1970, impulsada por el empresario José Banús, terminó de convertir la ciudad en símbolo de exclusividad y lujo.
Yates, coches deportivos, fiestas privadas y hoteles de alto nivel empezaron a formar parte del paisaje habitual.
La prensa del corazón encontró en Marbella un escenario perfecto y comenzaron a multiplicarse las fotografías de celebridades disfrutando de la Costa del Sol, destacando la labor de relaciones públicas de figuras como Don Jaime de Mora y Aragón, el Príncipe Alfonso Von Hohenlohe o Ira de Fustenberg, que patentaron las alocadas fiestas en burrito en la Marbella de la Jet.
Mientras tanto, lugares como el Hotel Puente Romano reforzaban todavía más la imagen sofisticada de Marbella como uno de los grandes destinos del Mediterráneo.
Pasaje Begoña: libertad en una España gris
Uno de los capítulos más fascinantes de la historia del turismo en Torremolinos es el Pasaje Begoña. Durante los años 60 y principios de los 70, este pequeño rincón se convirtió en un espacio de convivencia y tolerancia poco habitual para la España de Franco.
Locales, bares y clubes atraían a visitantes nacionales e internacionales, convirtiéndose además en uno de los primeros símbolos del movimiento LGTBI en España. En una época marcada por la censura, Pasaje Begoña representó un pequeño oasis de libertad donde lo importante era divertirse y convivir sin prejuicios.

La gran redada de 1971
Sin embargo, aquel ambiente de apertura sufrió un duro golpe en junio de 1971.
Lo que hoy se conoce como La Gran Redada de Pasaje Begoña terminó con cientos de personas identificadas y detenidas durante una operación policial propiciada por el Gobernador Civil Víctor Arroyo, que buscaba frenar lo que el régimen consideraba un exceso de libertades.
Muchos viajeros fueron deportados, otros sufrieron persecución y algunos acabaron internados bajo las leyes de la represión de la época. A pesar de ello, Pasaje Begoña terminó convirtiéndose en un símbolo de resistencia y hoy forma parte de la memoria histórica de Torremolinos.
Nuestro free tour en Torremolinos te sumerje en la historia pasada más presente de esta ciudad y te cuenta la historia de la cuna de los derechos LGTBI en Europa, el Pasaje Begoña.

¿Qué queda hoy del boom turístico de la Costa del Sol?
El esplendor de aquellos años cambió con el paso del tiempo, pero gran parte de la identidad de la Costa del Sol sigue construyéndose sobre aquella revolución turística.
La provincia ha pasado por épocas de crecimiento, crisis económicas, excesos urbanísticos y cambios en el modelo turístico. Sin embargo, Málaga, Marbella y Torremolinos continúan reinventándose.
Hoy, además del turismo de sol y playa, la Costa del Sol apuesta fuerte por la cultura, la gastronomía, los museos, el turismo sostenible y las experiencias ligadas a su historia.
Porque detrás de hoteles, paseos marítimos y beach clubs existe una historia fascinante: la de un territorio que pasó de pequeños pueblos pesqueros a convertirse en uno de los destinos turísticos más importantes de Europa.
Ahora, destinos como Benalmádena, Nerja, Mijas o incluso Estepona, toman el relevo de años de Boom Turístico, ofreciendo un amplio catálogo hotelero y de servicios, comercio, gastronomía y actividades.
Fuentes y metodología
Para la elaboración de este contenido se ha contrastado información procedente de organismos oficiales, archivos históricos, estudios sobre el desarrollo turístico español y documentación institucional relacionada con la evolución de la Costa del Sol durante el siglo XX.
- Instituto Nacional de Estadística (INE) – Datos históricos sobre población, turismo y evolución socioeconómica.
- Junta de Andalucía – Turismo y Deporte – Información institucional sobre el desarrollo turístico andaluz.
- Turismo Costa del Sol – Contexto histórico y evolución del destino turístico.
- Archivo histórico de prensa nacional y revistas internacionales de sociedad y turismo de las décadas de 1960 y 1970, para contextualizar el papel de Marbella, Torremolinos y figuras internacionales vinculadas a la Costa del Sol.
Este artículo se revisa periódicamente para mantener actualizada la información de interés para el viajero.
Carlos Romero, Guía oficial de Málaga a toda costa
Los contenidos de Málaga a Toda Costa están elaborados y revisados por Carlos Romero, profesional del sector turístico, guía oficial de Andalucía (GT/06088) y titulado en Información y Comercialización Turísticas.
Su conocimiento del destino se basa en experiencia sobre el terreno, visitas continuas a lugares turísticos, contacto directo con el sector y revisión de información oficial para ofrecer contenido útil, actualizado y contrastado sobre Málaga y la Costa del Sol.

